Conversación sobre el Tríptico del Niño en Revista La Acacia.

Los amigos de Revista La Acacia organizaron esta conversa hace unas semanas acerca del Trítptico. Hablamos de todo, incluso de Spinetta y de Vox Dei. La frase que resume “me gusta la milonga surera no puedo levantar mucho la bandera de la originalidad que digamos”, o algo así. Espero que la disfruten. De paso pispeen la revista que está genial.

HACIA LO INVISIBLE


I

Doménico Zipoli estudió y ganó consideración y respeto dentro del ambiente musical de la Roma de fines del siglo XVII. Consiguió trabajo como organista de una iglesia y compuso prolificamente. Doménico, se sentaba en el órgano de la Iglesia de Gesú y escribía. Había algo de los acordes que lo maravillaba, la combinación de los armónicos, el brillo de los agudos y la profundidad de los graves. Una tarde escribió sobre una armadura de sol un arreglo de voces en movimiento contrario. Cuando lo miró de nuevo se estremeció.

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Una nueva Roma

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Hace unas semanas leí una nota que le hacían a Louta  acerca de su último disco. En la entrevista se lo describe como un ídolo pop de la juventud y el mismo entrevistado –más inocente que soberbio- se autoseñala como un “generador de situaciones”,  habla acerca de la creación durante la cuarentena, la inspiración y ciertas líricas. Todo rápido y pintoresco. Pero hay algo para mí más importante en el escrito que es la confesión por parte de Louta de que “no sé tocar una nota en la guitarra, no grabo instrumentos, hago todo a partir de sonidos”. Esa es la gran marca de la época, o motor, a través del cual nace, se impulsa y se genera el movimiento pop de masas actual. Porque músicos que no sabían teoría, o tocaban “poco” tuvimos y tenemos millones en la historia, pero al fin y al cabo trabajaban sobre los instrumentos o los sintetizadores con esas pocas pero eficientes herramientas musicales. Se sabe que acá tenemos otro panorama que tiene conexiones estrechísimas no con el pop clásico, mucho menos el rock, sino con el hip hop que llega a la mundialización masiva  hoy al expandirse en fusión con otros géneros “urbanos”  y confirmarse su alcance, sus técnicas y sus maneras de forma global. Hablamos de compositores que componen sin tener conocimientos musicales más allá de la intuición, el manejo de herramientas informáticas, idiomas y un muy buen background de escuchas que les fue labrando el oficio para reconocer qué arreglo está bien, cual no, cuales no son los aciertos y cuáles sí son las pericias del/os género/s –la voz seca y un poco gastada en algunos arrebatos, como las del que habla apasionado mientras el humo de la marihuana recorre el tracto bucal es, por ejemplo, algo muy usado-.Hablamos de productores, que también podríamos llamar “programadores”. Pop y trap, sin instrumentos y con sólo una voz a la cual suele ocultársele el rasgo humano tras el pluggin bien audible del autotune. No es ya la música de las computadoras, esa ya pasó, es la música de las redes sociales, la música del algoritmo donde lo humano está obstinadamente reducido al mínimo indispensable: sólo imagen. El pop siempre fue festejo de la realidad. El actual, guiado por el trap, también es la aceptación y el disfrute del tiempo presente como es ahora, atravesado, re fundado por unos y ceros y abierto a una época que no deja de acrecentar su violencia, de ahí su oscuridad y orientalismo más que interesante: el sonido y la atmosfera del trap es también posibilidad de una guerra, su reverb oscura y larga es la risa -sobrepasada por los nervios pero relajada por sustancias- dentro de trincheras frágiles que esperan misiles –o una peste- de cualquier lugar en un desierto nocturno.  Música con época y también música sin músicos.

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BIENVENIDOS

Hola a todas y todos, este es mi nuevo sitio. Desde acá van a poder ver, leer, escuchar y acceder a contenido exclusivo. Les cuento que hay nuevo EP disponible, “Tríptico del niño”. Tres canciones inspiradas a raíz de la lectura de los Evangelios Apócrifos y otros textos similares. El arte de tapa es de la gloriosa Fernanda Fimiani.

Los invito a suscribirse al newsletter para poder recibirlo gratis, con su arte de tapa y sus textos. Espero que lo disfruten!